La tutoría es una forma de atención educativa donde el profesor apoya a un estudiante o a un grupo de estudiantes de una manera sistemática, por medio de la estructuración de objetivos, programas, organización por áreas, técnicas de enseñanza apropiadas e integración de grupos conforme a ciertos criterios y mecanismos de monitoreo y control, entre otros.
Por otro lado el tutor orienta, asesora y acompaña al alumno durante su proceso de enseñanza aprendizaje, desde la perspectiva de conducirlo a su formación integral, lo que significa estimular en él la capacidad de hacerse responsable de su aprendizaje y su formación.
El profesor tutor tiene que tener un amplio conocimiento de la filosofía educativa subyacente al ciclo y a la modalidad educativa y curricular del área disciplinar en la que se efectúe la práctica tutorial. Así mismo, conviene que sea un profesor dotado de amplia experiencia académica, que le permita desarrollar eficiente y eficazmente la docencia y que además estas actividades estén vinculadas con el área en la que se encuentran inscritos sus tutorados.